
Aun ateniéndonos a los superficiales medios de representación como "democracia", estos atribuyen mayor poder a unos votantes que a otros (el hoy nuevo presidente del imperio tiene minoría en votos; en nuestro país la ley D'Hondt, etcétera); el sistema tiene sus mecanismos y legislación para retroalimentarse y mantenerse. En todos los países, el sistema es global.
¿Qué nos queda? Encender la tele, que están emitiendo un especial alienación en todas las cadenas.